Parece que hay emociones y sentimiento adecuados y otros que no lo son. Seguimos clasificando de modo dual algo que pertenece al cuerpo emocional que es global.
Si es tu caso.. si últimamente te escuchas quejarte demasiado, tienes que atenderte. Muchos libros y gurús te dirán lo contrario.
Si alguién se queja algo le pasa. Parece que nos empecinamos en, cuando alguién se siente mal, hacerle sentir peor. Sumamos a su dolor (por eso se queja), la culpa y el sentimiento de no hacerlo bien.
Desde luego que donde pones el enfoque eso alimentas, que si tus pensamientos son negativos bajas tu frecuencia y atraes más de lo mismo. Pero no se resuelve cambiando solo las palabras. Hasta que no hayas atendido lo que tu ser trata de pedirte, solo te pelearás con tus pensamientos tratando de cambiarlos inutilmente. Nada desaparece hasta que termina su función. Si no escuchas lo que esa queja te tre no te funcionará ningún método de pensamiento creador. Por el contrario, cada vez te sentirás más frustrado.
¿Qué puedes hacer entonces?
Escucharte. Escucharte desde el amor más incondicional que seas capaz. Permitir que afloren cuantos pensamientos y emociones necesites, sin filtro, sin medida. Permite que tu cuerpo acompañe esa salida, muévete según te pida, sacúdete literalmente.
Y cuando hayas vaciado suficiente. Descansa, respira, abrázate como harías a una niña desvalida.. Abrázate fuerte, contente, acaríciate, háblate suave, tierno, amoroso.. Date tiempo.. caricias, suspiros, lágrimas y gritos.. tantos como necesites. Y cuando lo sientas receptivo. Pregúntale!! pregunta dispuest@ a acoger la respuesta. Es posible que te sorprenda, no trates de analizar, ahora no. Sólo escucha y abraza.
Te invito a repetir la pregunta varias veces observando tu respuesta corporal. Sabrás cuando has encontrado oro, tu respiración cambiará, es posible que un acceso de llanto liberador llegue. Permite de nuevo, acoge y abraza.
Anota si quieres la respuesta. No trates de buscar soluciones. Solo observa.
Ahora, prepara un pastel, date un baño, mucho amor y placer, y duerme.
Al día siguiente, testa tus cuerpos. Si aún necesitas drenar, hazlo. Si sientes que ya, ahora si!!
Remángate y crea un plan de acción.
Esa queja tenía un mensaje. Te contaba algo que no estaba en equilibrio, un aspecto de tu vida o de tu percepción desconectado de tu necesidad, y solo tu te lo puedes dar.
Decidiendo y actuando de forma concreta.
Paso a paso, pero siempre en movimiento. Elije una sola cosa que vas a cambiar para recuperar ese equilibrio, y llévala a cabo hasta el final.
Deja que pasen unos días.
Drena de nuevo si necesitas, y al día siguiente un nuevo paso en tu plan de acción.
La queja desapecerá sola a medida que tu atiendas tus propias necesidades.
Si esperas que alguién las resuelva seguirás quejándote porque no recibirás lo que esperas. Recuerda algo no se va hasta que no ha terminado su cometido.
La próxima vez que escuches una queja… Ya sabes..
Si te apetece compartir tus impresiones, será genial aprender leyéndote.
Feliz día
Sedna
Gracias Sedna, riquísimo.
Tus palabras resuenan a certezas encontradas en tu propio camino.
Gracias por compartir tus huellas, ayudarnos a dibujar las nuestras.
Un abrazo radiante.
Leonardo
Que buen artículo, Sedna
Y que cierto! Cuantas personas vienen a mi consulta queriendo milagros cuando en realidad solo quieren silenciar su cuerpo sin asumir que el tratamiento pasa por el/ella misma
Gracias por tu comentario.. De eso se trata de asumir la autoresponsabilidad y ocuparnos de nosotros mismos..
un saludo