Las personas nos encontramos y compartimos parte del camino. A veces llega un momento en que esos caminos se separan y cada cual debe proseguir el suyo. Pero el tiempo que vivimos en fusión emocional, sexual, es importante, sobre todo en calidad.

Realmente los cuentos de hadas están arraigados profundamente en nuestro inconsciente, sobre todo en las mujeres, y seguimos esperando al príncipe azul, o la princesa rosa. Anhelamos que alguién nos complete, nos llene de felicidad y comer perdices, o hamburguesas veganas.

Desde ahí, a veces queremos empujar la pieza del puzzle incorrecta en el lugar deseado, lo que supondrá, sin duda, una gran frustración, y posiblemente una amarga sensación de fracaso. La relación terminará y en la próxima volveremos a repetir este patrón, creyendo que hemos cambiado, que sabemos lo que queremos, y posiblemente echemos la culpa una y otra vez a los compañer@s que tengamos.

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Da igual si el encuentro dura un dia, un mes, o una década,

puede ser interesante saber donde está ubicada esa relación.

Un buen baremo es descubrir cuales de nuestros centros energéticos vibran con esa persona,

y de que modo lo hacen.

Si tienes práctica en el manejo de la energía solo necesitarás centrarte, y captar los mensajes.

Si no, puedes buscar apoyo para realizar una meditación guiada,

y dejar que tu cuerpo energético hable.

Observar tus chakras, en relación con esa persona, descubrir cuales y como se mueven, y recolocar si es necesario, pueden ayudarte a tener una vivencia más plena.

Para mi, pueden ocurrir diferentes cosas, por supuesto hablando desde la generalidad, pues cada persona, y cada relación es un mundo:

  • Que vibre tu segundo centro sólamente. En este caso, obviamente será una relación basada en la atracción, la sexualidad, y el deseo. Llena de pasión, pero probablemente falta de ternura y sobre todo falta de propósito. Obsesiones, enfados explosivos y reconciliaciones de película. Agotador de mantener en el tiempo. Aunque viváis juntos y tengáis hijitos, sois amantes.

 

  • Que sobre todo vibre tu cuarto centro, el chakra cardiaco. Aunque disfrutes tus relaciones sexuales con esta persona, seguramente la pasión vaya bajando con el tiempo, y costará mantener vivo el fuego. Son estas relaciones en las que decimos «es mi mejor amig@». Es fácil estar juntos, suele haber comprensión y buena comunicación. Aunque te acuestes con esta persona, aunque tengas una relación, sois amigos.

 

  • Que vibre tu tercer ojo. Casi siempre también está muy activo el centro sacro. Pasión e intuición, conexión íntima, percepciones durante la sexualidad, están muy relacionadas. Posiblemente sea una relación intensa, viva, pero le cueste permanecer. Puede haber tendencia a mantener otras relaciones paralelas. Sentirás un aumento de tu creatividad.

 

  • Que fundamentalmente vibre tu centro corona. Son los «encuentros de ser a ser». Si este centro se activa suele enlazar el sacro y el tercer ojo, sobre todo este último. Suelen ser relaciones Dhármicas, re- encuentros, esa sensación de ya te conocía. La pasión suele estar pero no es decisiva. Probáblemente exista un proyecto de vida común.

Y claro.. las combinaciones.. si vibra más uno que otro, etc. Habitualmente esto sucede desde el primer momento, pero solemos poner capas con el tiempo para «encajar la pieza en el puzzle», por eso cada vez puede resultar más difícil saber cual fue el punto de partida.

Podéis realizar una visualización yendo al primer encuentro, y las sensaciones inmediatas, antes de que los miedos, proyecciones y expectativas llenaran de maleza el jardín de sentimientos.

Por supuesto, no solo interactúan estos centros energéticos, los encuentros activan todo nuestro ser, y el intercambio se produce en todos los planos, pero estos son un buen termómetro!

Y desde antes de encontrarse existen cordones energéticos que creamos, activamos y rompemos constantemente. Algunos lazos permaneces más allá de la muerte, si no «hacemos algo con ellos», manteniéndonos atados al pasado, a miedos antiguos y anhelos rotos.

Lo ideal, que todos vibrarán en armonía. Especialmente, sacro, corazón, tercer ojo y corona. Porque si es así, habrá pasión y deseo para rato y será fácil avivar el fuego, la ternura y el amor profundo harán la amalgama perfecta para hacer duradera la experiencia, y comprender al otro. Compartiréis sueños, ideales, visión, y tendréis un proyecto de vida común, un lugar al que dirigirse, un propósito juntos. Si esto es así, sois una pareja.

Una pareja es un ente nuevo, creado de la fusión multidimensional de dos seres con un propósito común.

Existe un proyecto, un propósito juntos, en el que cada uno aporta su aroma, y juntos sucede la alquimia de lo sublime, para ser vertido al mundo.

Pero, aún así, nadie garantiza que eso vaya a ser siempre así.. La intimidad hay que crearla, el amor regarlo, la comunicación profundizarla, y el gozo manifestarlo.

Saber donde estás hará que vivas la relación de forma más auténtica, sin esperar algo que no puede suceder, comprender y soltar al otro para «ser juntos» en vez de para «estar juntos».

¿Si esta pulsión conjunta no sucede de forma espontánea es posible crearla, construirla? Si, es posible construir la intimidad, el amor fraternal, pero la pulsión sexual primigenia, la conexión intuitiva y el propósito espiritual está o no está. Y no por ello no puedes crear algo lindo con esa persona. Claro que si, y puedes crear una familia y envejecer juntos, pero has de estar abiert@ a vibrar con otras personas en esos planos. Si no lo haces, puedes vivir una vida de frustraciones que cargarás contra tu compañer@ de forma más o menos sutil.

El nuevo paradigma en la pareja está aún bajando, algun@s tenemos la semilla, pero seguimos siendo aprendizes, y también descubridores, constructores de las nuevas formas de relación.

¿Y si sucede pero la relación no prospera? También puede suceder. El  libre albedrío está por encima de todo, los seres nos encontramos siguiendo las leyes de la vida, pero podemos decidir cambiar siempre que lo deseemos. Y en ocasiones el propósito es breve, aunque profundo.

¿Y no es posible vivir un encuentro así en una relación esporádica? Por muy conectados con la fuente que estemos, por muy entrenados en el amor cósmico, podremos a través del otro fundirnos con la divinidad una noche  y no vernos más, pero no será completo. Si el encuentro es total, nuestros seres querrán más, su sed se saciará con una mirada, pero anhelarás verter en el otro lo mejor de ti. No quiero decir que haya un tiempo mínimo para que podamos vivir ese encuentro profundo, pero en una noche, desde luego, creo que no!

¿Es posible vivirlo con varias personas? Por supuesto. Sucede como con los hijos, con el primero crees que no podrás querer nunca a nadie de esa manera, y con el segundo te das cuenta, que no sólo si puedes, si no que el amor por el primero se multiplica aunque parecía imposible querer más! Si esto sucede en diferentes momentos de tiempo, será mucho mas fácil.  Entregarte a más de una vivencia con este nivel de profundidad, creo que si es posible, pero pocos están preparados. Si  en la posibilidad de amar, pero no en la capacidad de gestionar los gritos del ego.

Por tanto, ser amantes, tener una relación o ser una pareja no son más que calificativos, que como tales limitan, castran, y clasifican algo vivo, pulsante, transformador y en transformación. No se puede retener el agua del rio en las manos.

Pero si nuestra mente, nuestro ego se queda más tranquilo «comprendiendo» los códigos de las relaciones.. juguemos!!

Sedna Sirio

 

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